Inmovilidad

La movilidad es lo más importante que tenemos en nuestra vida. Cuando perdemos eso, la calidad de vida se reduce a la mitad.

La inmovilidad puede estar causada por enfermedades, traumas o simplemente por envejecimiento.

Cuando una enfermedad nos causa dolores, la musculatura alrededor de la zona tocada, empieza a contraerse para protegerla. La consecuencia de esto, es una pérdida parcial de movimiento.

Lo mismo ocurre después de un trauma (por ejemplo una caída).

Por eso una rehabilitación profesional es esencial.

La rehabilitación debe incluir:

  • Drenaje linfático

  • Terapia manual para las articulaciones

  • Técnica miofascial

  • Estiramiento

  • Entrenamientos de coordinación y propriocepción, de pie, sentado, con peso… etc.

  • Fortalecimiento muscular

  • Masaje cicatricial

  • Reprogramación y movilización de los nervios

Se intenta conseguir el objetivo de llegar al estado de no dolor, y con el mínimo posible de limitaciones en el movimiento.

 

Cuando la inmovilidad se produce por envejecimiento, lo que tratamos de conseguir es que la persona sea lo más autónoma posible en las tareas del día a día.