Plantillas Propioceptivas / Posturales / Exteroceptivas

La postura y el apoyo de los pies tienen una influencia directa e importante en la tensión y relajación de la musculatura del cuerpo en general. En esta musculatura y en los tendones se encuentran unas células nerviosas, denominadas receptores.

Estos receptores registran los cambios de presión en la planta del pie. El sistema nervioso central procesa esta información, reenviando una orden a la musculatura estática. Por ello, las órdenes que reciben los músculos pueden repercutir tanto positiva como negativamente.

El podólogo posturólogo busca eliminar los problemas de la estática y trata de conseguir un cambio positivo. Para ello, hacemos uso de unas plantillas propio-receptivas para el paciente. El cuerpo se adapta rápidamente al cambio positivo, dado a que se ven estimulados los músculos y cadenas musculares y el cuerpo aprende a trabajar de una manera más equilibrada. El sistema postural va cambiando poco a poco hasta obtener una posición corregido y centrado en nuestro eje central.

La huella del pie nos proporciona información sobre la(s) diferencia(s) de la postura, que puede compensarse por medio de la plantilla fabricada individualmente para cada paciente.

La singularidad de la plantilla

  • La plantilla es una terapia integral en la que los pies son lógicamente lo más importante.
  • Estimula la musculatura del pie y correlativamente todo el cuerpo hasta la articulación de la mandíbula y el cráneo.
  • Libera contracturas en zonas del cuerpo afectadas y potencia la agilidad del mismo.
  • Impide volver a adoptar posturas viciadas e incorrectas.
  • Es considerablemente más fina que las plantillas ortopédicas convencionales y con lo que se adaptan a todo tipo de calzado.

¿Cuándo es útil la plantilla?

  • Problemas de discos intervertebrales
  • Posiciones malas de la pelvis (cadera)
  • Diferencias en la longitud de las piernas
  • Contracturas del hombro y zona cervical u occipital
  • Posiciones incorrectas de la articulación de la mandíbula
  • Artrosis de la rodilla y de la cadera
  • Inestabilidad de las articulaciones del pie y de la rodilla
  • Defectos leves del pie
  • Dolores del pie
  • Problemas del talón y tendón de Aquiles

Con este tratamiento se pretende reeducar al sistema y así evitar una recaída de los dolores en el cuerpo. Nuestro cuerpo es un sistema activo que está bajo cambio permanente, ésta es la base del funcionamiento de la plantilla, usamos una plantilla activa para un sistema activo.

A veces se presenta cierta incapacidad del sistema muscula a la estimulación y en estos casos hace falta un soporte pasivo (ortopédico). Le damos al pie la ayuda o pasiva que sea necesaria pero la mínima posible.

Siempre se busca el equilibrio para el sistema completo, no solo para los pies. Con el tratamiento postural se pretende mejorar los pies y también la movilidad y equilibrio del resto del cuerpo, sobre esto nos informan los múltiples test que realizamos. Cuando todos ellos salen positivos tenemos la fórmula perfecta para la plantilla que le hacemos personalizada a cada paciente.

¿Qué puede usted hacer?

 

El tratamiento de plantillas posturales solo tendrá éxito si la ésta se lleva todo el día. Aun así estipulamos la forma para cada uno de forma individualizado. Ya que es un tipo de plantilla activa, la cual hace trabajar a diferentes músculos y cadenas musculares, hay siempre una fase de adaptación que es necesario de tener en cuenta. Es un sistema de tratamiento que requiere una buena comunicación entre paciente y terapeuta. Para los distintos modelos de zapatos existen los correspondientes modelos especiales de plantillas. El pie debe tener espacio suficiente para moverse libremente. La altura del tacón no debería exceder más de 4 centimetros. Si usted usaba ya otro tipo de plantilla, debe desecharla. En cuanto las molestias han desaparecido y la postura se considera corregida, en algunos casos como en los niños, incluso se puede renunciar al uso de la plantilla. Es muy importante tener en cuenta que no todo tipo de paciente está hecho para ese tipo de tratamiento por el cual se tiene que valorar muy bien la situación y tal vez utilizar para complementar otro tipo de tratamiento o hacer una plantilla tipo mixto que soporta al pie en lo que necesita el pie pero en lo mínimo posible.