Terapia neural

Es un método para integrar tejido bloqueado en su funcionalidad. La sangre, la información neural o el fluido linfático se mueven en el cuerpo porque nuestras células se comunican entre ellos con un potencial eléctrico rondando los 80mV. En un tejido enfermo (p. e. una cicatriz o una zona con un dolor cronificado) este potencial ha bajado a 30mV o menos por lo cual todo se estanca y se encoje hacia la zona de bloqueo. El cuerpo genera una postura adaptativa para proteger este área y reducir el estrés de tracción en el área conflictiva. Una cicatriz de cesárea “reactógena = no integrada” genera una postura de flexión en el torso y una rotación interna de los músculos pélvicos por lo cual empezamos tener dolores lumbares (por la palanca creada en la lumbar).También pueden aparecer dolores en la parte interna de las rodillas o en las fascias de la planta de los pies.

 

En la terapia neural según Huneke se infiltra subcutáneo Procaina del 1% la cual funciona repolarizando sobre las membranas de las células. Esta sustancia se usaba hace unos cien años ya para años como anestésico local y en su momento los médicos se dieron cuenta que todos los pacientes anestesiados con Procaina cicatrizaban mejor que aquellos a los cuales se aplicaba otro tipo de anestésico. Este fue el motivo de investigación y hoy en día es un método fundamental en la terapia para regular dolores y bloqueos múltiples. Las células se desbloquean y el tejido se ablanda y sana por completo. El método no tiene efectos secundarios y funciona aunque el área patológica tenga ya 40 o más años de bloqueo. Se aplica entre dos a cuatro veces en un mismo área para integrar los tejidos conflictivos.