Canutillos de oreja

Hay muchas técnicas para limpiar el interior del oído, pero en su mayoría, tienen siempre también efectos secundarios.

Las técnicas habituales son:

Bastoncillos: lejos de sacar la suciedad acumulada, estos elementos la empujan en gran parte más hacia dentro. Se corre también el riesgo de que una parte del algodón que contiene, se quede en el interior del oído produciendo así una infección.

Limpieza con líquido: suelen hacerla los médicos, consiste en introducir liquido a presión con una pistola. Esta técnica puede llegar a ser muy in-cómoda e incluso dolorosa. Hay que decir que es efectiva.

Velas óticas: Es una vieja técnica proveniente de los indios Hopi. Hablamos de lino, relleno de cera de abeja, extractos de miel e hierbas indias tradicionales, hecho a tubo.

Se introduce un extremo del tubo por el orificio del oído, y se prende el lado opuesto. La vela ótica funciona con un mecanismo físico muy sencillo. En el interior del tubo se quema el oxigeno y se produce lo que se llama vacío, haciendo un efecto chimenea, succionando todo lo que hay en el oído y acumulándolo en un pequeño filtro.

Además, las hondas de vibración del aire en la vela ótica provocadas por el movimiento de la llama, ejercen el efecto de un suave masaje en la membrana del tímpano.

 

Este tratamiento es muy relajante y aconsejable para personas con problemas de oído, fosas nasales obstruidas y falta de audición.