Terapia de Piedras Calientes

Los masajes con piedras calientes sobre la piel, combaten el dolor, relajan y ayudan a recuperar el sueno, además de revitalizar, iluminar y oxigenar la piel.

Se combina la técnica del masaje tradicional con las manos y la colocación de piedras calientes de lava basáltica para dilatar los vasos sanguíneos y linfáticos y estimular la circulación.

 

El terapeuta coloca piedras sobre los puntos energéticos del organismo del paciente: a lo largo de la columna vertebral, el abdomen, las manos, sin olvidar una piedra pequeña sobre el tercer ojo, situado en el centro de la frente. Después se hace con aceites esenciales masajes manuales y también con las piedras.